Se cierra el año de la misericordia con una donación para el apoyo a personas presas.

Se cierra el año de la misericordia con una donación para el apoyo a personas presas.

Con este motivo, la homilía del papa del pasado día 13 se centra en las personas socialmente excluidas

La colecta de la Eucaristía que sirvió de cierre al año de la Misericordia, ascendió a 1.400€. Este dinero se destinarán a la actividad de acompañamiento de las personas presas y al sostenimiento de la vivienda dedicada al apoyo a personas en tercer grado, en la prisión de Burgos.

El programa “Amanecer” en el que se integra Cáritas, es un proyecto Diocesano de atención y acompañamiento pastoral de las personas presas. Diversas personas voluntarias acompañadas por Cáritas y el capellán de prisión, Fermín, visitan semanalmente la cárcel en numerosas ocasiones para hacerse cercanos al colectivo y apoyarles durante su estancia y especialmente en el tránsito de salida. 

Con las personas que ya están cerca de salir de prisión, se sigue un programa de apoyo que les permite tener facilidades en un momento en el que suelen contar con escasos recursos personales y sociales.

La homilía de clausura del Papa, ha dedicado unas palabras oportunas, pidiendo que: “abramos nuestros ojos al prójimo, especialmente al hermano olvidado y excluido, al Lázaro que yace delante de nuestra puerta. Hacia allí se dirige la lente de la Iglesia. Que nos aparte de los oropeles que distraen, de los intereses y los privilegios, del aferrarse al poder y a la gloria, de la seducción del espíritu del mundo.” Añadió: “quisiera que hoy sea la «Jornada de los pobres». Nos lo recuerda una antigua tradición, que se refiere al santo mártir romano Lorenzo. Él, antes de sufrir un atroz martirio por amor al Señor, distribuyó los bienes de la comunidad a los pobres, a los que consideraba como los verdaderos tesoros de la Iglesia. Que el Señor nos conceda mirar sin miedo a lo que importa, dirigir el corazón a él y a nuestros verdaderos tesoros.”

16 de Noviembre de 2016