Presentación de la Memoria 2014

Presentación de la Memoria 2014

La memoria de 2014 ha presentado la radriografía de nuestra actuación a partir de esquema basado en los derechos sociales y los testimonios de las personas acompañadas. A lo largo del pasado año, 14.010 personas se beneficiarios de nuestra intervención.

Se realizaron 53.454 Intervenciones para atender las numerosas necesidades que se han presentado. Se han facilitado 326 inserciones laborales y las comunidades rurales, que sufren carencias específicas en nuestra región como el aislamiento, han visto reforzado el acompañamiento con más recursos dedicados durante 2014.
El año 2014 supuso para Caritas, una vez más, un ejercicio de compromiso con los más excluidos, desde la Caridad que nos inspira y el aliento del Evangelio. 29 equipos de Caritas rural y 47 urbanos y un total de 775 hacen posible la actividad cotidiana de acogida y acompañamiento de Caritas. Es lo que permite poner en marcha el principal aporte de nuestra organización: la acogida y la escucha de las personas que llegan hasta nosotros.
No cabe duda que la aparición del VII Informe estatal Foessa y el Informe de exclusión social de Castilla y León, nos ha permitido durante 2014 entender mejor el mapa de la pobreza en nuestra región. Por una parte constatamos la evidente debilidad de nuestro modelo socio-económico. Debemos insistir en que la crisis proviene de carencias estructurales y no coyunturales. Estamos asistiendo a una ruptura del contrato social que era la base de la estructura del bienestar. Se está dando por supuesto que los derechos, como los recursos, son escasos, lo que nos lleva a una sociedad cada vez más dual, más polarizada, en la que los más vulnerables y más pobres disponen de menos recursos. En nuestra región, además, el aislamiento social se revela como una de las causas principales de pobreza. El estudio refleja que los vínculos sociales están debilitados y nos cuesta, más que en otras regiones, activar los apoyos mutuos. La soledad agrava los riesgos de exclusión.
Nos encontramos en Caritas con más personas que han dejado de percibir prestaciones y que están en situación más vulnerable. La perspectiva de inempleabilidad de muchas de ellas, cercanas a la edad de 50 años, son abrumadoras. Asistimos a situaciones de ansiedad que sufren muchas personas con familias a su cargo sin recursos y que, como consecuencia, repercute en la desatención de los menores que asisten a nuestros centros. El deterioro de la salud mental de las personas sin hogar permanece.
Se han realizado 53.454 Intervenciones realizadas, de las cuales 28.481 Intervenciones han conllevado ayuda económica. Estamos en cifras muy similares al año anterior en cuanto a personas atendidas. Pero las personas que atendemos han venido más veces a Caritas. Su situación es más desesperada. Es por ello que el número de intervenciones, se han incrementado un 19%. Se mantienen las estadísticas sobre el perfil y la nacionalidad, así como la distribución territorial de las personas atendidas.
Es importante destacar seguimos incrementando también, cada año, la cantidad que hay que destinar a ayudas económicas directas, que en 2014 aumentó un 16%.
Destacamos como la mayoría de nuestras intervenciones que llevan asociadas ayudas económicas, buscan la restitución de derechos no cubiertos: empleo, salud, educación, vivienda y necesidades básicas.
El Trabajo está perdiendo su capacidad para integrar y está siendo especialmente impactante para quien tiene bajo nivel de empleabilidad.
Junto a la exclusión del empleo, destacamos también la exclusión en el empleo. El trabajo ha pasado de ser un espacio de consolidación de derechos a convertirse en un espacio de vulnerabilidad y de pérdida de capacidad económica, social y personal. Se consolida el empeoramiento generalizado de las condiciones laborales, en cuanto a temporalidad, salarios, descansos establecidos, derechos de los trabajadores, etc.
Este año Caritas ha realizado un esfuerzo importante en este apartado.
• 891 personas han recibido formación laboral
• 326 inserciones laborales.
• 34 empleos en la empresa de inserción.
Los procesos de inserción socio-laboral de las personas se alargan en exceso incrementándose las situaciones de vulnerabilidad, desprotección y exclusión social. Esto conlleva un deterioro tanto personal como familiar y se constata una falta de motivación de los participantes para desarrollar cualquier tipo de acción formativa.
Las ayudas sociales: escasas y difíciles de acceder.
Se ha ido consolidando durante 2014 una mayor dificultad de acceso a las ayudas. Largos plazos de obtención y excesivos requisitos. La posibilidad de perder estas ayudas, además, inhibe a algunas personas a aventurarse en trabajos inciertos.
Nuestra red de recursos residenciales ha estado de nuevo al completo durante este año.
La vivienda sigue siendo uno de los problemas graves en el acceso a una situación de integración adecuada. Mantenemos nuestra amplia red de recursos residenciales que han tenido durante este año una ocupación plena.
Uno de los testimonios de la memoria menciona las situaciones de auténtica angustia que viven las personas con desahucio hipotecario que se ven impotentes ante la negociación con los bancos. No se ha dado una respuesta integral e institucional a las situaciones de desahucio hipotecario.
561 personas con dificultades legales han sido atendidas para promover derechos como: el acceso a ayudas, la defensa ante desahucios hipotecarios, regularización de la situación migratoria, etc.
Seguimos a falta de una política nueva de vivienda social desarrollando el mandato constitucional, promoviendo la utilización de viviendas vacías con políticas que busquen de verdad resolver el problema del acceso a la vivienda.
Los equipos de infancia mantienen un alto nivel de acompañamiento, detectando más situaciones de desatención y estrés en los menores.
Las familias pierden recursos y capacidades para atender a los menores. Son ellos los primeros que acusan la crisis y caen en un espacio de mayor riesgo de pérdida de recursos y oportunidades. Déficits de alimentación, de cuidados y de atención por parte de los padres, hace que se agrave su situación.
En los 6 centros de atención a infancia y adolescencia de la diócesis, contabilizamos 2.438 personas afectadas por la intervención, a través del apoyo escolar, el acompañamiento, el ocio y tiempo libre, la educación familiar, etc.
Siguen existiendo situaciones sin solución por falta de recursos sociales adecuados. La exclusión además, incrementa las situaciones necesitadas de atención psicológica.
Nos hemos encontrado un año más que faltan recursos socio-sanitarios para atender a personas con problemáticas de salud mental, enfermedades crónicas que dificultan una vida autónoma o personas con grave exclusión social.
Muchos pacientes de atención psicológica sufren situaciones de depresión o de ansiedad derivadas de su situación social. Se atienden trastornos de personalidad cuyo problema es que aísla de la sociedad. Las personas inmigrantes han visto recortado su acceso al derecho a la salud. La salud de la infancia también se deteriora debido a una mayor desatención en el hogar. El malestar y el sufrimiento en muchos colectivos es elevadísimo.
No podemos perder de vista que muchos países siguen en situación de pobreza absoluta.
La ayuda al desarrollo ha tenido un desplome tan intenso que no tiene comparación posible con ninguna de las demás políticas de la Administración, ni con el comportamiento de ningún otro país donante.
Durante 2014 hemos mantenido los presupuesto para cooperación con 325.000€ y 6 proyectos en marcha.
Diversas mejoras han ayudado a atender las nuevas situaciones que se han ido presentando. Hemos incorporado durante el 2014 una serie de mejoras para ampliar la atención y llegar a las nuevas necesidades que se han ido presentando.
En cuanto a recursos sociales, se ha ampliado en número de viviendas de recurso social: 9 en Burgos y 6 en Miranda de Ebro. Se han desarrollado nuevas acciones para el apoyo a los jóvenes, entre 16 y 21 años, en Aranda de Duero y Miranda de Ebro. Se ha fortalecido la atención a las familias de los menores atendidos. Se ha desarrollado el programa de rural con más recursos y nuevos equipos.
En cuando al empleo se ha puesto en marcha del proyecto de Agroecología "A Huertas con la vida" en Miranda de Ebro. Nos hemos acreditado como Agencia de colocación y hemos fortalecido la empresa de inserción. Se imparten nuevos cursos con homologación y certificación profesional y se han ampliado las acciones formativas en el puesto de trabajo a través de convenios con empresas.
Caritas mantenemos una situación económica equilibrada que permite seguir sosteniendo los recursos básicos y las ayudas.
El presupuesto anual se mantiene en cifras similares con un ratio de financiación propia cercano al 60% como en ejercicios anteriores. Las donaciones se han mantenido en general.
Como decía el VII Informe Foessa: estamos a tiempo aún de una respuesta colectiva que comience por regenerar los espacios de encuentro y la justicia social. Necesitamos recuperar las bases del bien común y el destino universal de los bienes creados. Se trata volver a reconstruir el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a cada persona el logro más pleno y más fácil de la propia perfección, ya que esta, no consiste en la simple suma de los bienes particulares de cada sujeto.

25 de Mayo de 2015