“Ningún hogar sin luz ni calor”, lema que aglutinó a cerca de 300 personas en torno al gesto diocesano.

“Ningún hogar sin luz ni calor”, lema que aglutinó a cerca de 300 personas en torno al gesto diocesano.

Organizado por el Departamento Diocesano de Formación Sociopolítica de Burgos, logró recaudar 5.748,3€ para Cáritas.

El pasado día 2 de marzo se realizó un gesto público para reclamar el derecho al acceso al suministro básico de recursos energéticos y a condiciones de vida digna para las familias en situación más precaria.

Como Iglesia en Burgos y con la participación de diversas comunidades y grupos comunidades presididas por el Sr. Arzobispo D. Fidel Herráez, con esta iniciativa se buscó tener una voz común ante este drama social.

Aumento de la precariedad

El Departamento Sociopolítico y Cáritas Diocesana de Burgos han venido recogiendo el impacto que sobre muchas familias y personas solas produce la falta de recursos y sus dificultades para llegar a fin de mes. La precarización del mercado laboral y los bajos ingresos hacen que muchas personas no puedan afrontar los gastos básicos para el acceso a condiciones de vida dignas, entre las que se encuentran el poder afrontar el pago de los suministros para el hogar.

Se ha vivido durante la crisis un proceso lento de empobrecimiento de muchas familias, que se ven abocadas a recortar en gastos de calefacción, educación o salud.  Se buscó denunciar con este gesto una problemática acuciante: la falta de ingresos suficientes que derivan en situaciones de exclusión, precariedad, falta de salud, pérdida de derechos, etc.

Cáritas Burgos ha triplicado en los últimos años su presupuesto destinado a atender este tipo de necesidades relacionadas con los suministros domésticos de energía, hasta alcanzar un 8% del total de ayudas directas, ayudando a más de 340 fmailias. 

El acto se dinamizó al inicio con diversos datos y unos textos, para posteriormente hacer una marcha por algunas calles peatonales del centro. La propuesta final era aportar “un día de salario” o bien otra cantidad para ayudar, a través de Cáritas, a quienes no pueden pagar la luz y la calefacción. Con este gesto se buscó, además, dar sentido solidario al día de ayuno del Miércoles de Ceniza que marca el inicio de la Cuaresma: nos privamos de algo nuestro para compartirlo con los más necesitados.

03 de Marzo de 2017