Cáritas Burgos seguimos constatando la situación de personas trabajadoras que no llegan a final de mes y necesitan acudir a nuestros servicios.

Cáritas Burgos seguimos constatando la situación de personas trabajadoras que no llegan a final de mes y necesitan acudir a nuestros servicios.

El caso de G.M. atendido en Cáritas Burgos, da idea del impacto en personas y familias de una crisis que erosiona la salud y las capacidades de las personas.

La pobreza se sigue cebando con muchas personas y familias que ven cómo, tras casi 8 años de crisis, se ve fragilizada su situación y se torna muy difícil su integración. En concreto, personas que encuentran trabajo y que siguen necesitando el apoyo de Cáritas, son una realidad en aumento. En Castilla y León el 16% de las personas trabajadores tiene rentas inferiores al umbral de riesgo de pobreza. 

El caso de G.M. es significativo. Lleva siendo ayudado por Cáritas varios años. Pasó por nuestro albergue después de vivir una triple ruptura: la social y económica. Creó su propia empresa durante el tiempo previo a la crisis y, una vez sobrevino, quedó endeudado. Actualmente arrastra aún pagos. La crisis de salud ya que se le manifestó una diabetes. Y la crisis emocional con motivo de un problema familiar.

“La situación me ha ayudado a madurar y aprender” dice cuando narra su periplo, “me  he acostumbrado a la supervivencia”. Actualmente se paga una habitación y cubre bajas que le permite trabajar algunas horas semanalmente. Tiene así ingresos por trabajo pero le resulta imposible afrontar el pago de la deuda, pasar dinero a sus hijos y cubrir sus necesidades mensuales.

Con 45 años está físicamente muy cansado. Con la crisis le negocian el pago de las horas como nunca lo habían hecho antes. Actualmente “se tiran los precios y tienes que hacer tu trabajo por mucho menos valor”. Conoce mucha gente de diversos gremios que trabajan muchas horas y no les da para llegar a fin de mes.

G.M. no se muestra optimista con el empleo. Antes le llamaban para hacer más servicios profesionales puntuales, ahora mucho menos. “Antes era yo el que animaba a otras personas a salir adelante, pero ahora todo está peor”.

Cáritas apoya estas situaciones suministrando lo necesario para la supervivencia y motivándole para seguir adelante en la situación que vive.

Esta historia no es única, cada día en nuestros servicios se atienden numerosas situaciones complejas con un fuerte impacto fruto de una crisis que ha dejado en la cuneta a muchas personas.

26 de Septiembre de 2016