El Papa exhorta sobre la persona como Don con motivo de la reflexión para esta Cuaresma.

   El Papa exhorta sobre la persona como Don con motivo de la reflexión para esta Cuaresma.

La parábola del hombre rico y el pobre Lázaro guía un texto que interpela a nuestra sociedad fracturada.

El Papa ha publicado su habitual mensaje para este tiempo eclesial. En él parte del análisis del pobre en la parábola de Lucas. Se encuentra en una situación desesperada y no tiene fuerza ni para levantarse, está echado a la puerta del rico y come las migajas que caen de su mesa, tiene llagas por todo el cuerpo y los perros vienen a lamérselas.

El texto, de plena actualidad en el siglo XXI, sigue marcando un contraste para las conciencias de occidente que se debaten entre la unidad de la comunidad humana y la quiebra de las estructuras de la solidaridad y la fraternidad. Lázaro nos enseña que el otro es un don. La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido. Un principio que no podemos olvidar quienes deseamos una sociedad integrada e igualitaria.

La Cuaresma es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor. 

En este enlace el texto completo: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/papa-francesco_20161018_messaggio-quaresima2017.html 

01 de Marzo de 2017