La crisis de los regugiados

La crisis de los regugiados

La crisis de los refugiados: una llamada a estaurar nuestro modelo de convivencia.

Caritas Burgos. 02/09/2015. Estamos asistiendo en Europa a un gigantesco movimiento de personas refugiadas y, al mismo tiempo, al estrepitoso fracaso de una política mal llamada migratoria, sostenida sobre el discurso del miedo a la invasión del diferente.

En Caritas conocemos bien la tragedia personal que acompaña a las personas que salen de su país para buscar asilo. Sus historias son desgarradoras y deberían despertar a la Comunidad Europea de su ceguera burocrática. Actualmente 6 de cada 10 personas vienen de países en los que las violaciones de derechos humanos son constantes. La Europa de la hospitalidad y la fraternidad ha ido quedando relegada por una economía de casino, políticas de recortes y tratados de libre comercio sin escrúpulos.

Durante esta crisis ya se han vulnerado hasta 6 tratados internacionales sobre refugiados. Más policía y más vallas es la respuesta. Lo cierto es que no hay alambre suficiente para cercar los 7.721 kilómetros de fronteras terrestres que tiene el Espacio Schengen. ACNUR y el Programa mundial de alimentos, que nos advierten de  que en el mundo hay ya más de 50 millones de refugiados, han tenido que reducir personal y recortar proyectos por falta de presupuesto.

Cáritas Española trabaja con Cáritas de Siria, Caritas de Líbano y Turquía, en la acogida de refugiados, distribución de ayuda humanitaria básica y asistencia médica y psicosocial. Hoy, desgraciadamente, es imposible atender a tantas personas condenadas a la inacción y la pobreza.

En una reciente exhortación papal, leemos: “Empecemos reconociendo que necesitamos un cambio. ¿Reconocemos, en serio, que las cosas no andan bien en un mundo donde hay tantos campesinos sin tierra, tantas familias sin techo, tantos trabajadores sin derechos, tantas personas heridas en su dignidad?; ¿Reconocemos que las cosas no andan bien cuando estallan tantas guerras sin sentido y la violencia fratricida se adueña hasta de nuestros barrios? ¿Reconocemos que las cosas no andan bien cuando el suelo, el agua, el aire y todos los seres de la creación están bajo permanente amenaza? Entonces, si reconocemos esto, digámoslo sin miedo: necesitamos y queremos un cambio”.

Caritas Burgos se une a este llamamiento. Esta es una crisis de modelo social, de políticas migratorias y cooperación internacional. Históricamente Europa se ha construido cuando optó por políticas sociales solidarias y humanitarias. Queremos un cambio en el modelo geoestratégico que favorece los intereses de unos pocos y convierte en papel mojado los derechos de los pueblos, debilitando las democracias y devastando el planeta. Deberían crearse vías de protección y acogida efectivas para los refugiados; generar y desarrollar más vías legales de acceso a nuestro territorio para las personas migrantes y visibilizar que la movilidad humana es siempre una oportunidad para nuestra vieja Europa y no un riesgo.

Es conmovedor ver la solidaridad de mucha gente que abren sus casas y acuden a los lugares donde se está produciendo el drama. Esta crisis nos provoca a todos. Cada ciudadano deberíamos implicarnos en constituir ciudades refugio donde practicar una acogida incondicionada, rebasando la obsesión legalista y atendiendo a lo esencial: la dignidad humana. 

02 de Septiembre de 2015