El grupo de Slow Food Burgos invita a productores de Burgos a unirse a la asociación y promoverá en 2016 nuevas variedades para incluir en el Arca del Gusto.

El grupo de Slow Food Burgos invita a productores de Burgos a unirse a la asociación y promoverá en 2016 nuevas variedades para incluir en el Arca del Gusto.

Una nueva Junta directiva recién creada, seguirá incrementando las variedades catalogadas y  promoverá una mayor visibilización de la asociación. 

Slow Food en Burgos lo componen grupos de personas que producen, transforman y/o distribuyen alimentos sostenibles, de calidad, buenos, limpios y justos, que a su vez mantienen un fuerte vínculo con su territorio histórico, social o cultural.

Slow Food, en contraposición a los valores asociados a la comida rápida, defiende la agricultura orgánica o de bajo impacto para el medio ambiente. Se trata de un movimiento internacional que promueve la importancia de fortalecer los vínculos de las personas con los alimentos tradicionales para asegurar la sostenibilidad y la biodiversidad, así como el arraigo con el territorio y su cultura.

Surge en Bra (Italia) en la década de los 80 y promueve la gastronomía ecológica frente a las industrias de alimentación globales. Entre los principales objetivos de Slow Food están el de catalogar y recuperar alimentos y productos gastronómicos artesanos de excelencia contrastada y elaborados a pequeña escala.

En Burgos lleva funcionando 3 Años. Actualmente existen en nuestra provincia tiendas y productores asociados a esta filosofía. En concreto Slow Food Burgos aglutina a …. Socios/as tales como:

  • Cerezas y Manzanas de Caderechas
  • Asociación Ojea
  • Huerteco, huerta ecológica
  • Canal de Castilla, huerta ecológica
  • Carne de potro hispano bretón
  • El Huerto de Roque
  • Catering El Gusto

Las tiendas y Restaurantes de kilómetro cero están vinculados con los valores de Slow Food. Cocineros especialmente sensibilizados están ofreciendo en sus restaurantes menú asociado a productos de temporada o especialmente vinculados a productos que es necesario recuperar. 

La actividad busca la promoción de modelos de producción sostenibles y productos apropiados. Las dos líneas de certificación que promueve Slow Food son:  

Arca del Gusto: recupera y cataloga alimentos, agrupa razas singulares y productos gastronómicos artesanos de excelencia contrastada y elaborados en pequeña escala, que se encuentran en peligro de desaparición. El proyecto destaca el valor intrínseco de los productos que ofrece la tierra, los protege por estar arraigados en su cultura, historia y tradiciones, y promueve su consumo, para salvaguardarlos como herencia y patrimonio de la humanidad.

Actualmente el único producto certificado como tal de Burgos es la Carne de potro hispano bretón.

Baluarte: se trata de proyectos a pequeña escala de asesoramiento a productores de alimentos artesanales, con la finalidad de:

  • conservar sus métodos de trabajo.
  • desarrollar mercados
  • salvaguardar patrimonios
  • y educar a los consumidores.

Con ello se persigue la promoción de los productos artesanales con estándares de producción que por su calidad, garanticen a esos alimentos y productores, un futuro viable.

El objetivo de Slow Food Burgos para este año 2016 es incorporar nuevos productos a la lista, invitando a sus productores o procesadores. Para ello, durante el año pasado se estableció contacto con diversos productores como la Asociación de Poza de la sal, elaboradores de queso en Burgos, etc. Existen productos sobre los que se tiene previsto iniciar gestiones para incorporar al Arca del Gusto, se trata de variedades de cebolla y de gallinas.

Son muchas las prácticas y variedades vegetales y animales que se pueden promover y que Burgos tiene una rica tradición. Otro ejemplo son las variedades de frutales antiguos de los cuales ya se han identificado una decena. 

Otro apartado que nos preocupa es el de las colectividades. Comedores públicos y colegios tienen un papel importante a la hora de promover este modelo de alimentación. Somos conscientes de enorme deterioro que ha sufrido la calidad de la alimentación en los comedores de este tipo con motivo de los procesamientos industriales que deteriora el valor de la alimentación y empobrece los procesos de cultivo y la propia tierra, provocando grandes consumos energéticos. Recientemente se ha implantado en España Mensa cívica, una asociación que promociona colectividades comprometidas con la alimentación ecológica y local, y con la que estaremos en contacto.

Slow Food Burgos, seguirá dirigiéndose a las AMPAS para realizar talleres y actividades en las que difundir esta cultura sostenible de la alimentación sana y limpia.

El manifiesto que acompaña este movimiento habla de que se busca “LA TUTELA Y EL DERECHO AL PLACER”. El homo sapiens debe recuperar su sabiduría y liberarse de la velocidad que lo puede reducir a una especie en vías de extinción.

Por lo tanto, contra la locura universal de la Fast Life, se hace necesario defender el tranquilo placer material. Redescubramos la riqueza y los aromas de la cocina local. Si la Fast Life, en nombre de la productividad, ha modificado nuestra vida y amenaza el ambiente y el paisaje, Slow Food es hoy la respuesta de vanguardia.

Es una idea que necesita de muchos sostenedores calificados, para que este modo (lento) se convierta en un movimiento internacional, del cual el caracol es su símbolo.

08 de Marzo de 2016