CÁRITAS ARANDA HACE UN LLAMAMIENTO PARA QUE, ENTRE TODOS, PODAMOS GARANTIZAR LOS DERECHOS Y LAS CONDICIONES DIGNAS DE LOS TEMPOREROS QUE LLEGAN A NUESTRA CIUDAD.

CÁRITAS ARANDA HACE UN LLAMAMIENTO PARA QUE, ENTRE TODOS, PODAMOS GARANTIZAR LOS DERECHOS Y LAS CONDICIONES DIGNAS DE LOS TEMPOREROS QUE LLEGAN A NUESTRA CIUDAD.

Al mismo tiempo, expresa su disposición a seguir atendiendo las necesidades de las personas que llegan a buscar trabajo.

Burgos 28 de septiembre 2016. Otro año más llega la temporada de la vendimia y con ella los temporeros.

Aunque la necesidad de mano de obra aumenta mucho en estas campañas, muchas ofertas quedan cubiertas con contratos en origen o con personas que viven en nuestros pueblos. A pesar de ello, siguen llegando muchas personas, generalmente de forma individual, que durante varios días sufren condiciones de precariedad e incluso acaban durmiendo en la calle.

Con este motivo, hace cuatro temporadas, el Ayuntamiento de Aranda a través de su Concejalía de Acción Social, organizó un operativo en el recinto ferial con la colaboración de Cáritas y Cruz Roja que consistía en acoger a estas personas y ofrecerles alojamiento, ducha, ropa y alimentación básica. Operativo que este año no se llevará a cabo.

Cáritas, desde su compromiso con los más desfavorecidos, atenderá a las personas que se acerquen a la entidad en la medida que sus recursos, tanto personales como económicos, lo permitan, intentando dar una solución a sus demandas. Cáritas Aranda hemos estado presentes durante este tiempo trabajando las causas e intentando ver cómo aportar soluciones.

La acogida de los temporeros no es fácil ya que existen una serie de aspectos sociales que siguen enfatizando las diferencias de la población en términos de desigualdad y pobreza.

Hay muchos factores y variables que subyacen a esta realidad que aflora en estos momentos y la deja al descubierto:

-         En primer lugar: el trabajo precario y la escasa remuneración en el marco de un convenio que no favorece al trabajador.

-         El perfil de la mayoría de temporeros: si antes eran familias españolas que se desplazaban y les facilitaban el alojamiento, hoy son inmigrantes en edad laboral, sin ingresos y con un grado de vulnerabilidad social extrema a quienes, además, no se les ofrece alojamiento.

-         Los subcontratadores: que aprovechando la situación de dificultad social, contratan en condiciones precarias y, en muchas ocasiones, engañosas.

-         El desconocimiento de muchos contratadores: que subcontratan pensando que no tienen obligación sobre las condiciones que conlleva esa subcontrata, cuando en realidad continúan siendo responsables subsidiarios.

Estos factores llevan a que se dé una situación problemática donde unos ganan y otros pierden, siendo el perdedor, en todos los casos, el propio temporero.

Cáritas hacemos un llamamiento a todos los actores sociales y públicos a reflexionar conjuntamente y seguir abordando el problema de forma que podamos garantizar los derechos de estas personas y favorecer las condiciones más dignas para todos. Toda la comunidad eclesial seguimos disponibles para el momento en que se retome este compromiso común. 

28 de Septiembre de 2016